La edad y los idiomas
August 14th, 2007 by cainEs bien sabido que aprender un idioma a corta edad produce menos esfuerzo y por tanto más rápida adquisición. En tanto que aprenderlo a una edad madura genera más costo de aprendizaje y por tanto más tiempo para dominar la lengua.
Los niños tienen una capacidad innata para el aprendizaje de una lengua.
- Tienen un oído menos ‘contaminado’ de los fonemas de la lengua materna.
- Tienen menos trabas gramaticales
- Tienen menores indicios de que la segunda lengua que están aprendiendo
sea más o menos difícil que la nativa que ya manejan.
Hace poco vi un documental en un conocido canal de cable donde se hacían una suerte de experimentos a varios niños entre un año y 4 años de edad. Este documental trataba sobre la adquisición del lenguaje en los seres humanos, es decir, desde qué edad se daba esta adquisición y si había diferencias entre adquirirlo un poco antes o un poco después.
Los resultados si bien fueron los que ya manejaba, el proceso del experimento fue mucho más dilucidador que los mismos anteriores.
Los niños de 2 a 3 años por ejemplo, podían reconocer fonemas distintos a los de la lengua materna con la misma claridad que si les hubieran proporcionado fonemas de la lengua materna a la que pertenecían.
A medida que los niños iban avanzando en edad, ellos parece que perdían esta habilidad tan interesante. Por tanto, el especialista concluía que mientras más pequeños los niños, mas rápida tendía a ser la adquisición de una segunda lengua o de otras.
Además, en los niños no hay otras predisposiciones para aprender una segunda lengua. Por ejemplo, los adultos deciden aprender una segunda lengua porque tienen alguna presión de algunas índoles, como la laboral (mejor salario, asenso de puesto, etc.), la presión por un mejor estatus intelectual (terminar la carrera universitaria, presentar la tesis, entre otras), o viajar a otro país a vivir por un tiempo en él. Todos estos procesos, condicionan el aprendizaje de la persona y hacen que esta tome diferentes reacciones (positivas o negativas) frente a la segunda lengua.
Por esto, aprender una lengua a temprana edad aparece como algo más allá de un estudio por razones externas (o impuestas) como una adquisición de otro lenguaje a manera de juego. He escuchado de nidos (los nidos son una especie de escuela que se hace antes del 1er año escolar, también se les dice kinder) donde los niños de 2 y 3 años, ya están practicando el idioma en base a juegos interactivos que hábilmente se los proporcionan las profesoras.
Los niños de esas edades tienden a familiarizarse mucho más rápido con esa nueva lengua y por tanto tienden a unir las estructuras gramaticales de ese nuevo idioma y así, hacer nuevas estructuras que generen significados antes no dados.
En conclusión, el tema del aprendizaje de una nueva lengua es un tema que siempre genera mucha expectativa por parte de los lingüistas. Además, los padres aún mantienen dudas sobre si la adquisición de una nueva lengua a temprana edad, puede enlentecer el aprendizaje de una de las lenguas o de ambas.
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